Profesora de Inglés
Inglés para chicos
Las clases para niños requieren un gran esfuerzo por parte del docente, debido a que este grupo precisa que se lo estimule de modo constante. La adquisición del lenguage se logrará de manera efectiva siempre que se apele a las capacidades sensoriales de los alumnos. De lo contrario, será dificil mantener la motivación por un plazo prolongado.
Con un enfoque principalmente comunicativo, las clases giran en torno a intereses cotidianos de los alumnos. A través de juegos, lecturas, audios e imagenes especialmente seleccionadas, los niños se sumergen en un mundo en el cual utilizan el idioma para interactuar con sus pares.
Inglés para adolescentes
Si bien el término “adolescente” ahuyenta a una gran cantidad de docentes, con el trato adecuado esta etapa se puede aprovechar de manera óptima.
Los alumnos que atraviesan este período se encuentran expuestos al mundo anglo parlante de un modo único; canciones, series, películas, video juegos e internet entre otros. Para ellos, el aprendizaje de esta lengua representa una gran serie de oportunidades; no solo para que sus compañeros los comprendan en el aula, sino también para ampliar sus horizontes fuera del ámbito educativo.
Enfocandose en los intereses de los alumnos, estas clases resultan extremadamente enriquecedoras, tanto para el alumno como para el profesor.
Inglés para adultos
Normalmente, el adulto que toma clases de inglés tiene un objetivo determinado por el cual desea aprender el idioma.
Suele tratarse de una persona que no vive para estudiar y por este motivo la adquisición del lenguage se desarrolla principalmente durante el transcurso de la clase debido a que es sumamente improbable que relean lo visto en oportunidades anteriores.
En ocasiones, los adultos se muestran tímidos y con gran temor a equivocarse. Sin embargo, aquellos con grandes responsabilidades a su cargo encuentran en las clases un momento en el cual se pueden relajar y no todo depende de ellos, al menos por ese tiempo.
En líneas generales, es más simple trabajar con adultos que con niños, ya que no demandan del profesor de la misma manera que estos últimos.
