Tooth Fairy
Tooth Fairy

“¡Miss, se me cayó un diente!”
Debido a que trabajo con chicos qué están dando sus primeros pasos en la escuela primaria, es común que se les caiga algún diente en el colegio. He podido comprobar que ese diente viene en diversas presentaciones.
Sin lugar a dudas, su mejor versión es cuando ya otra persona lo envolvió y lo pegó en el cuaderno de comunicaciones seguido de la frase: ¡Buenas noticias para el Ratón Pérez! Ahí es cuando más felicidad me da por la nueva ventanita.
En orden de apariencias, le sigue el diente lavadito que nos toca pegar en el cuaderno. Nota mental: pegarlo tan pronto como sea posible. Me encuentro en condiciones de afirmar que encontrar algo chiquito, blanco y delicado entre tantos niñitos llenos de energía es prácticamente onírico.
Por último, la versión más desagradable es aquella que viene sin introducción alguna. El alumno se acerca, toma nuestras manos y ese es el lugar que elije para expulsar una buena cantidad de saliva mezclada con sangre que alberga un pequeño detalle que solía ser blanco. Uaghhhhhh!!!!!
Sinceramente me pregunto ¿Por qué la gran mayoría elije esta última? Exijo que el Ratón Pérez pase por mi casa ¡Merezco una comisión!
